{"id":2871,"date":"2021-09-11T05:40:29","date_gmt":"2021-09-11T05:40:29","guid":{"rendered":"https:\/\/luarevista.com\/?p=2871"},"modified":"2021-09-26T22:50:40","modified_gmt":"2021-09-26T22:50:40","slug":"cronica-de-un-pueblo-que-desperto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luarevista.com\/web\/2021\/09\/cronica-de-un-pueblo-que-desperto\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de un pueblo que despert\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"https:\/\/luarevista.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/16-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2874\" srcset=\"https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/16-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/16-600x399.jpg 600w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/16-300x199.jpg 300w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/16-768x511.jpg 768w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/16-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/16-2048x1362.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption> \u00a9Linda Esperanza Arag\u00f3n, m\u00e1s de ella en&nbsp;<a href=\"http:\/\/lindaesperanzaaragon.blogspot.com\/\">http:\/\/lindaesperanzaaragon.blogspot.com\/<\/a> <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Lua revista 6, julio-diciembre 2021<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Ana Melisa Zabaleta &#8211; <a href=\"mailto:melisazabaleta24@gmail.com\">melisazabaleta24@gmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crecer en Santa Cruz de Mompox implica escuchar, de las voces emocionadas de nuestros abuelos, las historias para ellos extraordinarias de la campa\u00f1a libertadora que lider\u00f3 Sim\u00f3n Bol\u00edvar junto a 400 \u201cvalerosos momposinos\u201d. Desde la escuela nos ense\u00f1aron que Mompox, una peque\u00f1a provincia colombiana ubicada al sur del Bol\u00edvar, contribuy\u00f3 de manera determinante en la oleada independentista que se dio en el pa\u00eds hac\u00eda el a\u00f1o 1810. Las calles, plazas y museos figuran como un continuo recuento narrativo de aquellas historias que ni siquiera figuraban en los libros de historia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parecen hechos fant\u00e1sticos los que cuentan, parece irreal, un pueblo que vive adormecido en el tiempo tiene en su legado un per\u00edodo marcado por la revoluci\u00f3n y por nativos dispuestos a defender su tierra, su gente, sus costumbres. Han pasado a\u00f1os desde que Mompox fue centro hist\u00f3rico e influyente en el desarrollo econ\u00f3mico de la regi\u00f3n Caribe. En la actualidad somos, sin lugar a dudas, un reflejo de toda la coyuntura pol\u00edtica y la situaci\u00f3n cr\u00edtica que se experimenta a nivel nacional. Pobreza, corrupci\u00f3n, falta de oportunidades para j\u00f3venes y poca inversi\u00f3n a la educaci\u00f3n son algunas de las problem\u00e1ticas m\u00e1s visibles. Entre la gente se percibe una din\u00e1mica de indiferencia hacia cada atropello pol\u00edtico, se mantiene nuestro pueblo sometido a un olvido en el que se normalizan todo tipo de injusticias. La Mompox de hoy, la peque\u00f1a ciudad amurallada con sus calles en adoquines y plazas coloniales, no es la misma. Durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os ha pasado por circunstancias que parecen ahogar cada grito de ayuda exclamado por la gente, desde desastres naturales como las crecientes de los r\u00edos que se llevan con su paso pedazos de nuestras calles, nuestras casas, los cultivos y ganados; hasta el cinismo de los cuellos blancos que ven en cada desgracia la oportunidad de agrandar sus riquezas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mompox existe en medio de un ambiente conservador y costumbrista, sin reclamos hac\u00eda nada, ya ni los robos necesitan balas por que suceden como cualquier evento cotidiano, y la gente, la gente se queda sentada en las bancas del parque sintiendo orgullo por la estatua bonita de Policarpa en la gran Plaza de La Libertad. Algunos transitan las calles sin ning\u00fan af\u00e1n, sin preocuparse por la falta de agua o de la odisea eterna por la atenci\u00f3n m\u00e9dica oportuna, el momposino en medio de todo sonr\u00ede mientras camina, saluda a todos por la calle y es siempre el vecino m\u00e1s solidario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue inc\u00f3modo para el pueblo cuando en el 2018 empezaron a escucharse a trav\u00e9s del silencio de las calles las arengas gritadas de un grupo de j\u00f3venes. Cuatro momposinos que volvieron a su tierra en octubre de ese a\u00f1o, luego de un paro prolongado en diversas universidades p\u00fablicas de Colombia. Llegaron con la convicci\u00f3n de que Mompox no pod\u00eda ser ajena al estallido estudiantil surgido en aquel a\u00f1o. Empez\u00f3 en ese momento la consolidaci\u00f3n del primer Movimiento Social Momposino, j\u00f3venes con iniciativa y liderazgo emprendieron un camino dif\u00edcil en un pa\u00eds en el cual los l\u00edderes sociales son asesinados diariamente. Al comienzo era el ruido de algunos estudiantes: los locos de los carteles . A pesar de los encasillamientos hacia la protesta y manifestaciones los j\u00f3venes continuaron realizando su trabajo con la comunidad, crearon espacios de protesta pac\u00edfica, debates y pedagog\u00eda popular, de esta manera fueron creciendo y cada vez eran m\u00e1s los que se atrev\u00edan hablar y protestar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante 3 a\u00f1os, el Movimiento Social Momposino (MSM) se constituy\u00f3 como organizaci\u00f3n de formaci\u00f3n pol\u00edtica y trabajo social, fue ganando un espacio en la comunidad y una voz de participaci\u00f3n en diferentes escenarios pol\u00edticos, culturales y educativos. No obstante, el momento de gran relevancia que consolid\u00f3 el trabajo de este grupo de j\u00f3venes se dio en mayo del 2021, en el marco del estallido social m\u00e1s grande ocurrido en los \u00faltimos a\u00f1os en Colombia: el paro nacional. El MSM convoc\u00f3 la movilizaci\u00f3n m\u00e1s grande en la historia de nuestro pueblo. No eran 4 o 10 estudiantes universitarios en una plaza, eran j\u00f3venes de todas las edades, profesores, trabajadores de la salud, gente del com\u00fan, una gran mayor\u00eda del pueblo momposino sali\u00f3 a las calles a proclamar con voz en alto: \u00a1Queremos un hospital!\u00a1Universidad p\u00fablica para el Bol\u00edvar!\u00a1Somos una isla, pero no tenemos agua! Esa tarde en medio de sones y tambores, antorchas y matracas el pueblo que estaba dormido despert\u00f3, al fin despert\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, despu\u00e9s del paro, el MSM cuenta con m\u00e1s de 50 miembros activos y con una proyecci\u00f3n pol\u00edtica en beneficio de la depresi\u00f3n momposina. Aquello que naci\u00f3 de una crisis social hoy se visiona como una muestra de lo que significa ser un l\u00edder social en Colombia. En este cambio generacional se nota impresa la herencia que nos hace levantar la voz de lucha desde la sangre ind\u00edgena que corre por nuestras calles. Somos Mompox, un pueblo que est\u00e1 despertando de la mano de la generaci\u00f3n millennials.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea) Lua revista 6, julio-diciembre 2021 Ana Melisa Zabaleta &#8211; melisazabaleta24@gmail.com Crecer en Santa Cruz de Mompox implica escuchar, de las voces emocionadas de nuestros abuelos, las historias para ellos extraordinarias de la campa\u00f1a libertadora que lider\u00f3 Sim\u00f3n Bol\u00edvar junto a 400 \u201cvalerosos momposinos\u201d. 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