{"id":2801,"date":"2021-09-11T03:44:39","date_gmt":"2021-09-11T03:44:39","guid":{"rendered":"https:\/\/luarevista.com\/?p=2801"},"modified":"2021-09-11T21:42:33","modified_gmt":"2021-09-11T21:42:33","slug":"brotes-de-represion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luarevista.com\/web\/2021\/09\/brotes-de-represion\/","title":{"rendered":"Brotes de represi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/luarevista.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/27-1-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2802\" width=\"699\" height=\"933\" srcset=\"https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/27-1-768x1024.jpg 768w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/27-1-600x800.jpg 600w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/27-1-225x300.jpg 225w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/27-1-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/27-1-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/27-1-scaled.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 699px) 100vw, 699px\" \/><figcaption> \u00a9Linda Esperanza Arag\u00f3n, m\u00e1s de ella en\u00a0<a href=\"http:\/\/lindaesperanzaaragon.blogspot.com\/\">http:\/\/lindaesperanzaaragon.blogspot.com\/<\/a> <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Lua revista 6, julio-diciembre 2021<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Edgar Guillermo DeLaMark Bola\u00f1o. &#8211; <a href=\"mailto:edgardelamar1@gmail.com\">edgardelamar1@gmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reloj marcaba la 1:30 p.m, mov\u00ed todo dentro del morral buscando mi celular, muy en el fondo vi parpadear su pantalla y al tomarlo su brillo se volvi\u00f3 m\u00e1s intenso. Marqu\u00e9 el n\u00famero de Juli\u00e1n y not\u00e9 que su voz sonaba agotada, quiz\u00e1 por la traves\u00eda de su casa hasta el punto de encuentro.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Ya llegu\u00e9, estoy aqu\u00ed, pero creo que entrar\u00e9 a la tienda de la esquina, comprar\u00e9 unas botellas de agua, \u00bfQuieres algo? &#8211; dijo agitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Que te apures, est\u00e1s tardando mucho- respond\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Ya, c\u00e1lmate, estoy aqu\u00ed mismo, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1s?- pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gente se empez\u00f3 a amontonar, parec\u00eda que hab\u00eda media ciudad congregada dispuesta a marchar para solicitar cambios en el pa\u00eds. Quiz\u00e1, al fin, las personas se hab\u00edan aburrido del yugo que nos someti\u00f3 por mucho tiempo. Mientras pensaba en eso, contemplaba la posibilidad de que al terminar de marchar ir\u00eda a casa de Diosa, una morena bien bonita que hab\u00eda conocido el mes pasado. Cuando me estaba dejando ir demasiado en mis pensamientos, alguien me regres\u00f3 a la realidad con un leve golpe en la cabeza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1Jaime, qu\u00e9!-&nbsp; me salud\u00f3 mi amigo como habitualmente lo hac\u00eda- Ey, qu\u00e9 mont\u00f3n de gente, \u00bfverdad? Espero que la cosa est\u00e9 suave, no como en Cali- dec\u00eda Juli\u00e1n mientras tomaba agua. Para saludarlo; le regres\u00e9 el golpe haciendo que derramara un poco de agua sobre su camisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1Boca rota! -, nos re\u00edmos mientras \u00e9l trataba de secarse, esa poca risa me hizo sentir a\u00fan m\u00e1s la tensi\u00f3n que hab\u00eda en el ambiente. &#8211; Marica, es que el pueblo est\u00e1 descontento, ya ni miedo tienen, \u00bfpor qu\u00e9 llegas tarde a todo, te estabas maquillando?- pregunt\u00e9 para re\u00edr una vez&nbsp; m\u00e1s<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; No\u00b4mbe, ojal\u00e1 fuera eso, estaba convenciendo a mi mam\u00e1 para que me dejara venir. T\u00fa sabes c\u00f3mo es de pesada esa se\u00f1ora para estas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque en sus ojos hab\u00eda una sonrisa, en ellos tambi\u00e9n se asomaba la preocupaci\u00f3n que le produc\u00eda pensar en que algo malo podr\u00eda pasar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Le jur\u00e9 que volver\u00eda a casa, respirando y sin ning\u00fan rasgu\u00f1o, eche, es m\u00e1s me hizo jurar que t\u00fa le asegurar\u00edas que vamos a regresar sanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211;&nbsp; Joda, mi mam\u00e1 ni sabe d\u00f3nde estoy, en fin, \u00bfa qu\u00e9 hora es que empieza esto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Por ah\u00ed escuch\u00e9 que va a empezar a las 2:15, ya las personas se est\u00e1n organizando, deber\u00edamos unirnos tambi\u00e9n. Mira, all\u00e1 est\u00e1n los del colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Juli\u00e1n alz\u00f3 sus brazos y los agit\u00f3 en el aire para hacer notar al grupo de apoyo que ya est\u00e1bamos ah\u00ed. Nos acercamos al grupo de defensores: nosotros tendr\u00edamos vinagre, maicena y agua a la mano por si alguien llegaba a necesitarlos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Buenas tardes grupo, \u00bfc\u00f3mo les va?&nbsp; Escuch\u00e9 en coro un murmullo diciendo \u201cbien\u201d y di por terminado mi saludo. Pero Juli\u00e1n se detuvo a darle la mano a cada uno de ellos y se qued\u00f3 hablando con una chica, Andrea creo que era su nombre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las calles parec\u00edan un r\u00edo de gente y cuando empez\u00f3 a fluir Juli\u00e1n y yo tomamos la posici\u00f3n que hab\u00edamos acordado. El recorrido fue desde el punto de encuentro hasta un parque en el centro de la ciudad, donde se termin\u00f3 con un plant\u00f3n art\u00edstico. A medida que avanz\u00e1bamos comenzaron los viroteos y los c\u00e1nticos que acompa\u00f1aron la marcha, proclamando que \u00e9ramos la minga. Mientras algunas personas se un\u00edan desde los balcones de sus casas. Aunque no sal\u00edan a marchar, con cacerolas y sartenes apoyaban la causa, era sorprendente la uni\u00f3n del pueblo. Sal\u00ed de mi enso\u00f1aci\u00f3n sin saber si hab\u00eda estado en silencio o no, pero sent\u00eda mi garganta arder como si hubiese cantado con el alma y escuch\u00e9 a mis compa\u00f1eros cantar. Observ\u00e9 a Juli\u00e1n a mi lado, con las mismas energ\u00edas con las que comenz\u00f3. A pesar de que hab\u00edamos caminado bastante a\u00fan faltaba un largo trecho. Sin importar la distancia, segu\u00edamos alzando nuestras voces al un\u00edsono:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00bfQui\u00e9n es usted?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1SOY ESTUDIANTE!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1No lo escuch\u00e9!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1SOY ESTUDIANTE!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1Una vez m\u00e1s!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1Soy estudiante soy, soy estudiante soy, yo quiero estudiar, para cambiar la sociedad! \u00a1Vamo\u00b4a la lucha!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el silencio, entre c\u00e1ntico y c\u00e1ntico, comenc\u00e9 a analizar nuestras palabras: era curioso, cantando ese estribillo me di cuenta que para eso llevaba a\u00f1os estudiando, para cambiar la sociedad, para salir adelante y llegar a ser quien quer\u00eda ser. Gir\u00e9 la cabeza un poco y entend\u00ed que era la realidad de muchos. Por ejemplo, Juli\u00e1n. \u00c9l me cont\u00f3 que su mam\u00e1 se esforz\u00f3 mucho para que \u00e9l mismo y sus dos hermanos pudieran estudiar en la universidad. All\u00ed est\u00e1bamos todos, luchando para que la educaci\u00f3n estuviera al alcance de todos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Somos estudiantes, hijos de este pueblo, que no nos conformamos con este mal gobierno!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Suben los impuestos a los alimentos! \u00a1Fuerzas militares, represivas criminales!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunas ciudades se desmoronaban, j\u00f3venes eran asesinados, personas inocentes estaban siendo golpeadas y est\u00e1bamos todos hartos: estudiantes, campesinos, comerciantes, la naci\u00f3n misma. Colombia, uno de los pa\u00edses m\u00e1s desiguales de Latinoam\u00e9rica. Pensaba esto mientras un\u00eda mi voz con la de los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 nos asesinan? \u00a1Si somos la esperanza de Am\u00e9rica Latina!; Yo no quiero ser, un falso positivo, pa\u00b4darle vacaciones a un tombo malparido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-A parar para avanzar, \u00a1VIVA EL PARO NACIONAL!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sent\u00eda mi cara arder por el sol y el calor, pero en mi mente la ira ard\u00eda igual. En la historia de Colombia, las muertes de los estudiantes fueron, siguen y seguir\u00e1n siendo una herida que sangra y duele. A Dilan y a Lucas, y a los otros tantos asesinados durante las protestas, nunca los conoc\u00ed, pero ahora llor\u00e9 por sus muertes. Ambos fueron v\u00edctimas de las fuerzas represivas de la polic\u00eda y el <em>ESMAD<\/em> (Escuadr\u00f3n M\u00f3vil Antidisturbios, supuesta uni\u00f3n para mantener el orden y la seguridad de la poblaci\u00f3n, pero eso es puro cuento). A mi pap\u00e1 lo desaparecieron cuando yo ten\u00eda 6 a\u00f1os, a\u00fan recuerdo la depresi\u00f3n por la que pas\u00f3 mi mam\u00e1 y las amenazas que recibi\u00f3 al preguntar por \u00e9l. Esto pensaba y se incrementaban mi ira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras segu\u00edamos marchando, llegamos a la zona rosa de la ciudad, en donde viven los m\u00e1s privilegiados, tambi\u00e9n se escuch\u00f3 la voz de ellos. No eran gritos de apoyo, eran insultos. Pero el silencio por los ataques verbales inesperados no dur\u00f3 mucho, la multitud empez\u00f3 a corear mi favorito de todos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Pueblo mir\u00f3n, \u00fanete al mont\u00f3n. Su hijo es estudiante y usted el trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y lo repitieron como un mantra, era la oraci\u00f3n desesperada, esa que se usa cuando se pide&nbsp; aquello que es casi imposible. En ese momento, fue inevitable recordar la imagen de Juli\u00e1n arrodillado, pidiendo al trozo de yeso del que era creyente, un milagro para que la empresa de salud aprobara la operaci\u00f3n que su padre necesitaba con desesperaci\u00f3n y s\u00ed la aprobaron, pero cinco meses despu\u00e9s de que el se\u00f1or falleci\u00f3. En esos momentos, reafirme mis motivos para seguir protestando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sol comenz\u00f3 a esconderse y la brisa nos refresc\u00f3 un poco. Ya faltaban unos cuantos kil\u00f3metros para llegar y mis provisiones de agua se hab\u00edan agotado, ten\u00eda que buscar el grupo de apoyo para pedir hidrataci\u00f3n. Dej\u00e9 a Juli\u00e1n con algunos amigos mientras regresaba con los l\u00edderes del grupo. Pero a medio camino, se desat\u00f3 el caos, la multitud comenz\u00f3 a dispersarse. Busqu\u00e9 el origen del esc\u00e1ndalo: un grupo de personas ajenas a la protesta intent\u00f3 saquear un almac\u00e9n de cadena. Entonces, vi que varios de los compa\u00f1eros estaban sujetando a los intrusos y, siguiendo el procedimiento com\u00fan, los alejaban de los almacenes creando un cord\u00f3n humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La marcha continu\u00f3 sin mayores incidentes, aunque debido al caos anterior, volver a mi lugar con Juli\u00e1n me cost\u00f3 casi media hora. Cuando lo encontr\u00e9, est\u00e1bamos a unos metros del punto del plant\u00f3n. A pesar de estar cansadas por caminar a tremenda distancia, las personas parec\u00edan m\u00e1s animadas. Faltaba solo una calle, lo hab\u00edamos logrado. El bloqueo de la carretera se daba con total calma, todo estaba tranquilo, pero de un momento a otro lleg\u00f3 el <em>ESMAD<\/em>. Parec\u00eda que el tiempo se hubiera detenido, la tranquilidad que rein\u00f3 antes se escapaba poco a poco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alguien de la multitud lanz\u00f3 uno de sus zapatos y golpe\u00f3 a uno de los integrantes del <em>ESMAD<\/em> y de repente, toda la alegr\u00eda se transform\u00f3 en una lluvia de humo, la gente empez\u00f3 a correr. A muchos nos ard\u00edan los ojos, las ganas de toser fueron inevitables y as\u00ed empez\u00f3 <em>el pandem\u00f3nium.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1No se separen! -, gritaba alguien. Buscando el vinagre en mi bolso lo regu\u00e9 sobre un mont\u00f3n de cosas, solo pod\u00eda pensar en cortar ese ardor infernal. Uno de los agentes del <em>ESMAD<\/em> lanz\u00f3 un gas lacrim\u00f3geno y cay\u00f3 a unos cuantos cent\u00edmetros. Como primer instinto, lo pate\u00e9. Mi celular resbal\u00f3 de mis manos y dio contra el suelo, me agach\u00e9 a recogerlo y escuch\u00e9 otro estruendo. Un dolor intenso atraves\u00f3 mi pecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sab\u00eda que algo no estaba bien, as\u00ed que me preocup\u00e9 por mirar a mi alrededor y corroborar que nadie estuviera herido. La multitud hizo un c\u00edrculo alrededor de un muchacho tendido en el piso. Lo primero que se me ocurri\u00f3 fue acercarme a ayudar. Quien estaba en el suelo era Juli\u00e1n. Estaba tosiendo y sangrando, su camisa blanca estaba enrojecida por la sangre. Apart\u00e9 a las personas a empujones y llegu\u00e9 hasta \u00e9l. Mi hermano, mi amigo, estaba all\u00ed tendido, seguramente recordando la promesa que le hizo a su madre. Los brutos e indolentes segu\u00edan avanzando, sin detener sus inclementes ataques. Personas de DDHH, arriesgando sus vidas, se acercaron para moverlo a un lugar seguro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00bfCu\u00e1l es su nombre? &#8211; creo que preguntaron.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Juli\u00e1n Quintana, su tipo de sangre es A negativo. Empec\u00e9 a soltar toda la informaci\u00f3n que me sab\u00eda de memoria. No dejaba de hablar, me mor\u00eda de miedo. \u00c9l era, \u00a1NO! \u00c9l es un joven de bien, pens\u00e9. Sab\u00eda que \u00e9l no estaba haciendo nada, todo me daba vueltas. Mi visi\u00f3n fallaba, los recuerdos me aturd\u00edan. Me dol\u00eda recordar sus sue\u00f1os y aspiraciones, sus ganas de ser pintor, no pod\u00edan quitarle eso. No pod\u00edan quitarle su humanidad, su anhelo de salir adelante, sus deseos de un mejor pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le costaba mucho respirar y yo pensaba en qu\u00e9 le iba a decir a su mam\u00e1. Una madre no deber\u00eda enterrar a sus hijos, yo no tendr\u00eda la fuerza para hablarle a esa dulce se\u00f1ora que esperaba a su hijo en casa. Era imposible que no me sintiera culpable, ten\u00edamos que regresar juntos y completamente sanos. Las sirenas se escuchaban a lo lejos, parec\u00edan acercarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Hermano, qu\u00e9date \u00bfs\u00ed? No te vayas, abre los ojos, m\u00edrame. Por favor, yo no podr\u00eda sacarte un son, me destrozar\u00eda el alma que te murieras. Vamos, resiste, que ya vienen los m\u00e9dicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La gente alrededor se hac\u00eda la misma pregunta que yo: \u00bfpor qu\u00e9 demoraba tanto la ambulancia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Note c\u00f3mo la temperatura descend\u00eda, y me sent\u00ed m\u00e1s d\u00e9bil, por un momento cre\u00ed que Juli\u00e1n me soltaba, pero fueron mis manos las que perdieron fuerza, solt\u00e9 el agarre. Cerr\u00e9 los ojos para contener las l\u00e1grimas y, al abrirlos, me doy cuenta de que quien llora no soy yo, es \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escuch\u00e9 a los de derechos humanos decir que no hay mucho que hacer, que perd\u00ed mucha sangre: si la ambulancia no llega pronto, no sobrevivir\u00e9. Quien agoniza soy yo, recuerdo el dolor en el pecho, todo era m\u00e1s claro. Ellos lanzaron un disparo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Espero que este pa\u00eds cambie, que sus hijos no tengan que pasar por las cosas que nosotros pasamos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Los del <em>ESMAD<\/em> bloquearon todas las calles, no dejaron pasar a la ambulancia. Esto fue lo \u00faltimo que escuch\u00e9.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que gobierno tan infeliz. Pens\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea) Lua revista 6, julio-diciembre 2021 Edgar Guillermo DeLaMark Bola\u00f1o. &#8211; edgardelamar1@gmail.com El reloj marcaba la 1:30 p.m, mov\u00ed todo dentro del morral buscando mi celular, muy en el fondo vi parpadear su pantalla y al tomarlo su brillo se volvi\u00f3 m\u00e1s intenso. 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