{"id":1843,"date":"2020-05-27T23:44:14","date_gmt":"2020-05-27T23:44:14","guid":{"rendered":"https:\/\/luarevista.com\/?p=1843"},"modified":"2020-06-14T01:51:35","modified_gmt":"2020-06-14T01:51:35","slug":"cosas-de-ninas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luarevista.com\/web\/2020\/05\/cosas-de-ninas\/","title":{"rendered":"Cosas de ni\u00f1as"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/luarevista.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7.-Jpeg-795x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1844\" width=\"471\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7.-Jpeg-795x1024.jpg 795w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7.-Jpeg-600x772.jpg 600w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7.-Jpeg-233x300.jpg 233w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7.-Jpeg-768x989.jpg 768w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/7.-Jpeg.jpg 1187w\" sizes=\"auto, (max-width: 471px) 100vw, 471px\" \/><figcaption>\u00a9Eliana Garc\u00eda<br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Luarevista 3 y 4 , julio- diciembre &nbsp;2019\/enero- junio 2020<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Por Jennis Consuegra &#8211; <a href=\"mailto:jennisconsuegra99@hotmail.com\">jennisconsuegra99@hotmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Otra noche m\u00e1s, ya no lo soporto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Eso me mira desde el rinc\u00f3n que queda all\u00e1 arriba, en el techo de mi habitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Puede hacerme sentir miedo de varias formas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Pero su sola presencia ya me hace querer llamar a mi mam\u00e1 para que duerma conmigo y no me deje sola, otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Mi ni\u00f1a interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Esas son cosas de ni\u00f1as- repiti\u00f3 la vecina a mi madre y ella afirmaba. Luego, me dec\u00eda antes de irse:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; Los ni\u00f1os malos son los que tienen miedo, si te comportas bien nada te pasar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mentiras, puras mentiras. No son cosas de ni\u00f1os y mucho menos de ni\u00f1os malos. Son cosas de todos, de adultos, de viejos, de profesionales, de adolescentes, de malos y buenos. No hay diferencia alguna para sentirlo. Empec\u00e9 a sentirlo y a verlo desde muy peque\u00f1a, pero no es porque fuera mi imaginaci\u00f3n, no lo era, no lo es. Para ese tiempo mi hermana y yo dorm\u00edamos juntas en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n que estaba ocupada por nuestras camas, apenas separadas entre s\u00ed por una peque\u00f1a mesa de noche con una lamparita que se encend\u00eda antes de dormir para que \u201cla ni\u00f1a pudiera dormir bien\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mi hermana le gustaba pegar en las paredes de la habitaci\u00f3n afiches de todos los tipos, tama\u00f1os, colores y con todos los dibujos animados de la \u00e9poca, ellos conten\u00edan mensajes de amor, amistad eterna y dem\u00e1s cursiler\u00edas baratas. Las cuatro paredes estaban llenas, eran muchos, a m\u00ed me gustaban, pero despu\u00e9s empec\u00e9 a odiarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra casa no contaba con cielo raso, por lo tanto, las paredes no llegaban hasta el techo y hab\u00eda un gran espacio entre un cuarto y otro. Debido a esto, se pod\u00eda o\u00edr claramente lo que se hablaba en la otra habitaci\u00f3n, asimismo, cuando se encend\u00eda la luz en uno, penetra hasta el otro casi que con la misma celeridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una noche, mientras dorm\u00eda, empec\u00e9 a sentir que alguien me ve\u00eda, me miraba con tal intensidad que me oblig\u00f3 a abrir los ojos y ver si mi mam\u00e1 hab\u00eda entrado a la habitaci\u00f3n para mirar que estuvi\u00e9ramos bien (era una de las man\u00edas que ten\u00eda). Nada, no vi nada, pero sent\u00eda que unos ojos se clavaban en m\u00ed, buscando mi mirada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rec\u00e9 el padrenuestro, la oraci\u00f3n universal que se recomienda hacer ante sucesos paranormales. Eso lo s\u00e9 porque siempre rezaba luego de sentarnos a echar cuentos de miedo para descansar del juego con mis amigos. En las noches nos ubic\u00e1bamos en los bordillos de las casas y, cuando sent\u00edamos que hac\u00eda m\u00e1s fr\u00edo que de costumbre, ellos contaban c\u00f3mo en los pueblos sal\u00eda la pata sola, la madre monte, el jinete sin cabeza, algunos se atrev\u00edan a jurar que escucharon a la llorona, que una vez la vieron en la cancha de f\u00fatbol que quedaba en la esquina de mi casa. Tambi\u00e9n cont\u00e1bamos historias de una posible bruja que hab\u00eda en nuestra peque\u00f1a cuadra y todos nos sorprend\u00edamos al ver c\u00f3mo su casa nos atormentaba. Las chicas, contaban sobre casos de ni\u00f1as que aparec\u00edan muertas, asesinadas por sus juguetes, por peluches, beb\u00e9s, mu\u00f1ecas gigantes y obviamente por barbies.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa noche, con los ojos bien abiertos y agudos, me acord\u00e9 de todas esas historias y sent\u00ed c\u00f3mo el miedo se apoderaba de mi cuerpo, impidiendo que moviera alguna parte de m\u00ed, s\u00f3lo mis ojos iban de aqu\u00ed a all\u00e1, buscando respuestas, ayudados de la luz tenue de la l\u00e1mpara, buscando una cara a quien enfrentar sin mucha valent\u00eda. Por un momento mis ojos se quedaron fijos observando un cartel, en \u00e9l hab\u00eda un pollito amarillo al que siempre persegu\u00eda un gato, eso se movi\u00f3, sus ojos parec\u00edan una bolita de pin pon saltando de un lado a otro, su boca se abr\u00eda como si quisiera decirme algo. No pod\u00eda creerlo, trat\u00e9 de apartar la vista, pero en los dem\u00e1s afiches suced\u00eda lo mismo. Todos ellos me miraban al tiempo, sus bocas se mov\u00edan inquietas, pero sin emitir sonido alguno y su silencio llegaba a mis o\u00eddos en forma de gritos espantosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trat\u00e9 de liberarme de mi hechizo y no pod\u00eda, me temblaba todo, intent\u00e9 despertar a mi hermana, pero mis manos no me respond\u00edan, mis cuerdas vocales no emit\u00edan sonido alguno. Intentaba una y otra vez, pero la par\u00e1lisis era m\u00e1s fuerte. En un momento, volv\u00ed a repetir las oraciones que aprend\u00ed en el catecismo, el avemar\u00eda, el padre nuestro, el gloria y, por \u00faltimo, el credo. Este \u00faltimo lo tuve que repetir muchas veces, porque cuando iba a mitad de camino mi mente se bloqueaba y no recordaba lo que segu\u00eda. Finalmete, despu\u00e9s de tanto intentarlo, al fin, logr\u00e9 gritar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1Mami! \u00a1Mami! \u00a1Mami!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi hermana asustada se levant\u00f3, o\u00ed c\u00f3mo mi mam\u00e1 abr\u00eda la puerta de su cuarto y en un instante la m\u00eda. Encendi\u00f3 la luz, \u00a1oh, dichosa luz! Y me abraz\u00f3, preguntando una y otra vez qu\u00e9 me pasaba. Le cont\u00e9 todo y con una gran verg\u00fcenza tambi\u00e9n, porque todo lo que nos asusta nos apena compartirlo, ya sea por temor a que se burlen y no nos crean. Ella se qued\u00f3 esa noche conmigo, me cuid\u00f3 los sue\u00f1os y yo ca\u00ed rendida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, me despert\u00e9 sola en el cuarto, un gran temor se apoder\u00f3 de m\u00ed y me levant\u00e9 r\u00e1pido para abrir la puerta y ver la luz del d\u00eda. Todos estaban en la sala disfrutando el desayuno, me preguntaron c\u00f3mo estaba y yo s\u00f3lo dije que bien. Durante el d\u00eda no me atrev\u00ed a entrar al cuarto, a ninguno de los cuartos, porque sent\u00eda que eso que me aturdi\u00f3 podr\u00eda ir de cuarto en cuarto. Yo cerraba las puertas porque me atemorizaba pensar&nbsp; en esa oscuridad que quedaba en una puerta entreabierta,&nbsp; podr\u00eda estar vigil\u00e1ndome.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada noche era peor, esos mu\u00f1ecos segu\u00edan hablando, a veces escuchaba mi nombre como un susurro, me aterraba y volv\u00eda a llamar a mam\u00e1. Fueron much\u00edsimas noches, a veces, mam\u00e1 harta de que la llamara a dormir conmigo y sin comprender mi temor, me gritaba dici\u00e9ndome lo que le dec\u00eda la vecina: \u201ceso es que haces cosas malas, por eso no puedes dormir, deja la bobada\u201d. Yo lloraba porque no era verdad, me portaba muy bien y ella lo sab\u00eda, por eso me dol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez sucedi\u00f3 lo que tem\u00eda. El \u00faltimo cuarto lo empezaron a limpiar, sacaron todos los juguetes y los ch\u00e9cheres, lo pintaron, lo arreglaron y pasaron a mi hermana a esa habitaci\u00f3n, ella se llev\u00f3 todos sus afiches, sus cosas y en mi cuarto pusieron los juguetes. Este tambi\u00e9n lo hab\u00eda arreglado y pintado a mi gusto. La primera noche fue terrible, yo segu\u00eda encendiendo la peque\u00f1a l\u00e1mpara, pero esta vez no vi nada moverse, s\u00f3lo escuchaba, mi nombre, una y otra vez. Pensaba que las barbies podr\u00edan a subir a mi cama a asesinarme, mientras que los peluches me golpeaban y me jalaban el cabello, pero no fue as\u00ed y esa noche, al fin, lo vi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era una sombra, negra, con unos ojos muy aterradores que brillaban, se agarraba de las vigas del techo con sus gruesas manos y sus pies quedaban en la pared entre mi cuarto y el de mis padres, me miraba con una intensidad intimidante, como si quisiera devorarme. Todo me temblaba, l\u00e1grimas ca\u00edan por mis sienes y me llenaban los o\u00eddos de agua. Trataba de emitir sonidos, pero no sal\u00eda nada, me ahogaba al intentar gritar, lloraba al no poder hacer nada y por fin logr\u00e9 mascullar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; \u00a1Mami! \u00a1Mami! \u00a1Mami!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al siguiente d\u00eda, ella consult\u00f3 con mi abuela, la pastora, quien le recomend\u00f3 buscar a un sacerdote que le bendijera el agua para lanzarla en toda la casa, le dijo que hiciera una oraci\u00f3n fuerte y que todo iba a pasar. Eso hizo mi madre, y esa tarde que entr\u00f3 al cuarto y ech\u00f3 el primer salpic\u00f3n de agua, sali\u00f3 una mancha oscura volando desesperada por la puerta. Esa noche dorm\u00ed serena por primera vez en tanto tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero como dije, no son cosas de ni\u00f1as, eso volvi\u00f3. Estando sola en mi casa, a veces lo siento, mantengo las puertas de los cuartos cerradas, si escucho que me llaman por mi nombre canto en voz alta o pongo m\u00fasica a todo volumen. En las noches, rezo un rosario hasta quedarme dormida, voy a la iglesia y oro para que se vaya, para que no me atormente m\u00e1s. Espero que alg\u00fan d\u00eda se vaya definitivamente y me deje dormir en paz, porque siempre en las noches, estoy a la expectativa, esperando que se siente en mi cama, o que me toque una pierna o que me sobe el pelo o, lo peor, que me hable y me diga lo que quiere de m\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea) Luarevista 3 y 4 , julio- diciembre &nbsp;2019\/enero- junio 2020 Por Jennis Consuegra &#8211; jennisconsuegra99@hotmail.com Otra noche m\u00e1s, ya no lo soporto. Eso me mira desde el rinc\u00f3n que queda all\u00e1 arriba, en el techo de mi habitaci\u00f3n. Puede hacerme sentir miedo de varias formas. 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