{"id":1272,"date":"2019-08-26T17:26:58","date_gmt":"2019-08-26T17:26:58","guid":{"rendered":"https:\/\/luarevista.com\/?p=1272"},"modified":"2020-04-11T17:33:25","modified_gmt":"2020-04-11T17:33:25","slug":"sobre-como-el-agua-inundo-el-mundo-por-jennis-consuegra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luarevista.com\/web\/2019\/08\/sobre-como-el-agua-inundo-el-mundo-por-jennis-consuegra\/","title":{"rendered":"Sobre c\u00f3mo el agua inund\u00f3 el mundo"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/luarevista.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/35.-I-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1273\" width=\"457\" height=\"303\"\/><figcaption> \ufeff\u00a9Ana Maria Cabrera m\u00e1s de ella en    <a href=\"https:\/\/anamariacabrera.weebly.com\/\">https:\/\/anamariacabrera.weebly.com\/<\/a> <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Luarevista 2, enero-julio 2019<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Jennis Andrea Consuegra G\u00f3mez <\/strong>&#8211; jennisconsuegra99@hotmail.com<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estoy sentada frente al computador y\nno pasa nada. Me voy hasta el taller con el pincel en la mano y el lienzo sigue\nvac\u00edo. Me acerco al piano, pero mis manos no se mueven. Voy a la cocina y no\npasa nada. Salgo a caminar y ni las piernas se quieren mover, mejor me quedar\u00e9\nen casa, me tirar\u00e9 al suelo mientras cae la lluvia y escucho c\u00f3mo golpetea en\nel tejado. De mis manos no fluye nada, ni de mis piernas, ni de mi boca. Lo\n\u00fanico que sucede son miles de pensamientos que se pasean como cabras locas por\nla habitaci\u00f3n, que saltan, juegan o lloran. Todo est\u00e1 oscuro, todo aqu\u00ed dentro\nest\u00e1 oscuro. El alma llora, est\u00e1 triste y ni siquiera sabe por qu\u00e9. Los\npensamientos siguen desordenados, gritan, r\u00eden, corren y yo solo estoy ah\u00ed&#8230; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora la lluvia est\u00e1 tan fuerte que\nest\u00e1 entrando a la casa, ya todo lo que hab\u00eda dentro parece flotar, y yo\ntambi\u00e9n. Ni siquiera s\u00e9 lo que estoy pensando, ni siquiera s\u00e9 por qu\u00e9 estoy\nas\u00ed, lo \u00fanico que puedo hacer es seguir acostada, flotando, mientras cae gota a\ngota la lluvia y entra a mi casa a seguir llenando cada habitaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya se calm\u00f3 la lluvia, pero la casa\nsigue llen\u00e1ndose de agua; creo que lo que brota de mis ojos contribuye a que se\nsiga inundando. Ya est\u00e1 llegando hasta el techo: si no paro, creo que me\nahogar\u00e9 aqu\u00ed. Ya mi nariz est\u00e1 tocando el techo, y algo ha golpeado mi trasero,\ncreo que debajo de m\u00ed ya hay peces nadando, tal vez ya una ballena vino a\nmudarse aqu\u00ed, y no me importa lo que pase, s\u00f3lo quiero seguir aqu\u00ed, flotando y\nllorando. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie me entiende, ni yo logro entenderme,\ny eso duele. Duele ver&nbsp; a todos irse&nbsp; y no poder detenerlos, no por m\u00ed, sino por\neso, eso que sigue en mi mente y me impide moverme. Todos son mejores que yo,\ntodos saben m\u00e1s que yo, hacen cosas m\u00e1s bonitas que yo. Ellos tienen talento,\nhacen cosas incre\u00edbles y ayudan a todo el mundo; mientras tanto yo sigo aqu\u00ed,\nviendo c\u00f3mo se cae el techo y c\u00f3mo el agua ha salido a la calle a inundar el\nbarrio. Ya no hay s\u00f3lo una ballena como visitante, sino tambi\u00e9n mantarrayas,\nmedusas, tiburones y creo que lo que est\u00e1 rondando a mi lado son caballitos de\nmar color amarillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;El tibur\u00f3n se comi\u00f3 a los peces, y la ballena me ha tragado entera. Creo que ya se inund\u00f3 el mundo, espero que haya sido as\u00ed para no tener que volver ma\u00f1ana a trabajar, s\u00f3lo quiero seguir aqu\u00ed, acostada, dentro de esta ballena, llorando. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea) Luarevista 2, enero-julio 2019 Por Jennis Andrea Consuegra G\u00f3mez &#8211; jennisconsuegra99@hotmail.com Estoy sentada frente al computador y no pasa nada. Me voy hasta el taller con el pincel en la mano y el lienzo sigue vac\u00edo. Me acerco al piano, pero mis manos no se mueven. 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