{"id":1191,"date":"2019-08-24T05:15:02","date_gmt":"2019-08-24T05:15:02","guid":{"rendered":"https:\/\/luarevista.com\/?p=1191"},"modified":"2020-04-11T17:35:00","modified_gmt":"2020-04-11T17:35:00","slug":"colombia-a-traves-del-prisma-literario-de-bordamalo-garcia-por-ana-melisa-zabaleta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luarevista.com\/web\/2019\/08\/colombia-a-traves-del-prisma-literario-de-bordamalo-garcia-por-ana-melisa-zabaleta\/","title":{"rendered":"Los cuentos de Bordamalo Garc\u00eda y su arte"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"678\" src=\"https:\/\/luarevista.com\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Jinete-1024x678.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1192\" srcset=\"https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Jinete-1024x678.jpg 1024w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Jinete-600x397.jpg 600w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Jinete-300x199.jpg 300w, https:\/\/luarevista.com\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Jinete-768x509.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Luarevista 2, enero-julio 2019<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong><em> <\/em><strong>C<\/strong>amila Bordamalo Garc\u00eda.(2015).<em> El jinete extraviado. <\/em>Bogot\u00e1: Editorial Fantasma.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Por Ana Melisa Zabaleta &#8211;  <\/strong><a href=\"mailto:melisazabaleta24@gmail.com\"><strong>melisazabaleta24@gmail.com<\/strong><\/a><strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me aventur\u00e9 a escribir esta rese\u00f1a porque la lectura de<em> El jinete extraviado <\/em>ha generado en m\u00ed una experiencia de agradable cercan\u00eda. Sent\u00ed cercan\u00eda tanto por los caracteres como por los ambientes propuestos en el libro. Esta sensaci\u00f3n de cercan\u00eda me anim\u00f3 a hacer un comentario en twitter, mencionando el libro y etiquetando a su autora, Camila Bordamalo. Me sorprendi\u00f3 recibir un follow y entonces supe que la cercan\u00eda ya no era solo por el pacto ficcional, pues desde que nos seguimos mutuamente, comenc\u00e9 a conocer la vida y opiniones de la autora, descubr\u00ed que Camila Bordamalo no solo escribe sino que tambi\u00e9n tiene una obra pl\u00e1stica y de animaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El<\/em> <em>Jinete extraviado<\/em> es una colecci\u00f3n de 41 cuentos con estructura variada. El libro se caracteriza por un dise\u00f1o gr\u00e1fico muy llamativo y l\u00edmpio, consecuente con las aptitudes art\u00edsticas de la autora. En cuanto a las tem\u00e1ticas, se trata de una narrativa de lo cotidiano, s\u00f3lo que esa cotidianidad se presenta desde espacios y perspectivas diversas, desde la vida bogotana hasta la perspectiva del mundo de los j\u00f3venes o desde la cr\u00edtica pol\u00edtica y social de las absurdas realidades de nuestro pa\u00eds hasta sugerencias que se narran desde espacios indeterminados, tal vez futuros donde hasta lo m\u00e1s elemental entra en conflicto. El factor com\u00fan de los cuentos es que todos parecen surgir de una an\u00e9cdota casual. Todos, adem\u00e1s, parten de situaciones en las cuales la tranquilidad de los personajes se ve alterada por una especie de prueba que se les presenta de un momento a otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se lee literatura colombiana desde Colombia, uno espera identificar algunas situaciones y reconocer referentes. Este libro nos permite no solo ver esos referentes de Colombia, nos propone pensarlos desde perspectivas alejadas de los lugares comunes que encontramos en el color local. El libro nos lleva a Islandia y utiliza al salm\u00f3n para, al final, hablarnos de la comida colombiana o nos cuenta la historia de una se\u00f1ora que se sube a un bus de transporte p\u00fablico y pregunta: \u201cSe\u00f1or, \u00bfla voz del pueblo?\u201d Y alguien le responde: \u201c\u00a1Vaya! Tiene usted un gran problema, pues el pueblo no tiene voz\u201d (p.11). No se trata, como dec\u00edamos, de color local, de lugares comunes sobre lo nacional, pero s\u00ed se percibe una necesidad de hablar de una cotidianidad muy colombiana casi sin nombrarla. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuentos que componen este libro son cortos, narraciones que van desde las dos l\u00edneas hasta cuatro cuartillas.&nbsp; El relato m\u00e1s corto del libro, es titulado \u201cUn poco de rebeld\u00eda\u201d&nbsp;&nbsp; y en \u00e9l s\u00f3lo dos l\u00edneas son suficientes para cerrar la historia. Entre los relatos m\u00e1s largos est\u00e1 el cuento que inspira el t\u00edtulo del libro, <em>El jinete extraviado<\/em>, una narraci\u00f3n inteligente en la que se narra una escena en la vida del personaje protagonista, H. Esta escena sirve de pretexto para contar historias. Es as\u00ed como se nos presenta una primera imagen de H conduciendo bajo un fuerte aguacero,&nbsp; H ve a una mujer y decide llevarla en el auto. Ella se muestra agradecida y empieza una conversaci\u00f3n a cerca de un jinete que se extravi\u00f3 estando en cabalgata durante la tormenta. Despu\u00e9s la pasajera le cuenta a H su propia historia, una experiencia de un aguacero tan fuerte como el de ese mismo d\u00eda, pero en otro espacio, en la ciudad. En el fondo, el cuento es un juego de contrastes, ambos personajes relatan historias de extraviados, al final, todos regresan, son recogidos y ayudados, todos, menos el jinete.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl se\u00f1or salm\u00f3n\u201d es el nombre de otro relato que llam\u00f3 particularmente mi atenci\u00f3n por su humor agudo. El relato sugiere una burla de algunas tradiciones gastron\u00f3micas. La historia es narrada desde el recuerdo del protagonista a quien sus padres decidieron enviar de intercambio de Colombia a Islandia. En su aventura, el salm\u00f3n pasa de ser la comida del mes, a ser el plato diario que hace que el protagonista a\u00f1ore aquella comida simple de su pa\u00eds natal, aquella que com\u00eda un d\u00eda cualquiera en la mesa de su casa. Pero la historia va m\u00e1s all\u00e1 de la an\u00e9cdota y tanto este, como&nbsp; el relato que da t\u00edtulo a la antolog\u00eda generan una inquietud en en el lector. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> As\u00ed ocurre tambi\u00e9n en \u201cNoches bogotanas\u201d, una historia que transcurre en la t\u00edpica tienda barrio, vieja, con algunas sillas gastadas y un bombillo flojo. En ella estaban algunos sujetos ya ebrios, cuando F y el protagonista llegan a la tienda y de repente un hombre obeso cae de la butaca al piso, pues estaba a punto de un colapso. Entre varios intentaron ponerlo de pie o sentarlo, pero la fuerza parec\u00eda insuficiente ante aquella masa de gran peso. Se rindieron. El gordo qued\u00f3 tirado obstaculizando el paso de quienes quer\u00edan comprar m\u00e1s licor. F y quien relata la noche bogotana se fueron, nadie levanta al ca\u00eddo. Podr\u00eda ser esta una met\u00e1fora perfecta de la indiferencia social o tal vez, podr\u00edamos hablar de los vanos esfuerzos en causas totalmente perdidas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Dentro del conjunto, finalmente quiero recomendar \u201cLa casa atemporal\u201d, cuento que tiene un componente filos\u00f3fico, una pregunta sobre el problema gigante del tiempo, problema que se&nbsp; plantea en solo dos p\u00e1rrafos. La primera frase nos dice: \u201cesta casa tiene una gotera por la que se escapa el tiempo\u201d (p.78) y a partir de all\u00ed se habla de un tiempo que no se necesita, como un viento que puede irse, si quiere. El desprendimiento por todo aquello que ata el orden de las cosas, no hay preocupaci\u00f3n por retener el tiempo y el caos que provoca su paso, lo \u00fanico que se manifiesta como sagrado son las horas nocturnas, las que est\u00e1n destinadas al descanso para despu\u00e9s ver todo partir.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\nCamila\nBordamalo Garc\u00eda adem\u00e1s de escritora e ilustradora es fil\u00f3loga, traductora y\nalquimista visual bogotana. Ha publicado dos libros <em>Perros en el cielo (2009) <\/em>y <em>El\njinete extraviado (2015)<\/em>.Es\nimportante resaltar que ha sido la misma autora quien ha ilustrado su libro y\nen \u00e9l ha logrado plasmar una estrecha conexi\u00f3n entre los relatos y las\nim\u00e1genes. Camila es artista independiente que, como se lee en su p\u00e1gina, \u201cse\nabre paso entre la miop\u00eda de la industria editorial\u201d. Es una escritora actual.\nEn su cuenta de Twitter, <a href=\"https:\/\/twitter.com\/camilabordamalo?lang=de\">@CamilaBordamalo,<\/a> se puede leer en un ambiente que, aunque\ninformal, no deja de proyectar esa visi\u00f3n inquietante que puede descubrirse en <em>Jinete extraviado<\/em>. Su arte es\nperceptible en sus fotos, ilustraciones y, por supuesto, en lo que escribe.\nalgunos fragmentos de todo esto se pueden consultar en <a href=\"https:\/\/www.camilagarcia.net\/\">https:\/\/www.camilagarcia.net\/.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ISSN: 2665-3974 (en l\u00ednea) Luarevista 2, enero-julio 2019 Camila Bordamalo Garc\u00eda.(2015). El jinete extraviado. Bogot\u00e1: Editorial Fantasma. Por Ana Melisa Zabaleta &#8211; melisazabaleta24@gmail.com Me aventur\u00e9 a escribir esta rese\u00f1a porque la lectura de El jinete extraviado ha generado en m\u00ed una experiencia de agradable cercan\u00eda. 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